Descuento de facturas: una solución para autónomos y pymes

“Tarde, mal y nunca” es el fatalista comentario de no pocos autónomos y responsables de pymes cuando se les pregunta sobre los cobros y el capital circulante. La liquidez para empresas o negocios es vital. En ocasiones, los pagos se retrasan más allá de lo deseable y dan al traste con las previsiones de caja.

“Me suele pasar, sí” confiesa un autónomo del sector de la comunicación. “También debo decir que no siempre es un problema de solvencia del cliente. Más de una y dos veces, se debe a errores en la factura o que no he entendido bien el plazo de pago que tiene un determinado cliente.”

¿Podemos evitar estos retrasos?

Si no evitarlos, siempre podemos minimizarlos tomando algunas saludables medidas. Vamos a verlas.

Lo primordial es una factura correcta

Una factura correctamente emitida evitará su devolución y el consiguiente retraso. Es importante asegurarse de que las facturas de empresas incluyen todos los elementos legalmente obligatorios. Por supuesto, también fundamental asegurarse de que cumple con las normas del cliente: Orden de Trabajo y número de pedido.

Del mismo modo, una factura detallada, en la que se expliquen claramente los productos o servicios suministrados, evitará malentendidos.

Utilizar un TPV físico o virtual

En muchos casos, el servicio se puede cobrar al contado. En estos casos, el datáfono o la pasarela de pago vía Internet permiten cobrar la factura de inmediato. Un TPV físico asegura el pago directo mediante tarjeta de crédito. Si la relación se mantiene a distancia, un TPV virtual es la solución.

En este caso, el banco cobra una comisión por el pago, naturalmente. Pero la velocidad de pago, sin duda, lo compensa.

Cultivar la relación con los servicios administrativos de los clientes

Se trata de algo fundamental. Una línea de comunicación directa con las personas a cargo de los pagos puede acelerar sensiblemente la gestión de los retrasos e, incluso, asegurar pagos puntuales.

Asegurar el pago mediante el descuento de pagarés

Cada vez son más las empresas y los autónomos que recurren a este sistema, que permite tener liquidez a un coste bajo. El funcionamiento es muy simple:

El cliente o suscriptor emite un documento por el que se compromete a efectuar el pago en una fecha dada.

El proveedor o tenedor conserva este documento como garantía de pago.

En caso de que necesite liquidez, el tenedor puede vender su pagaré a un tercero, generalmente una empresa especializada. Esta transfiere el dinero al tenedor reteniendo una pequeña comisión por el servicio.

En resumen, el descuento de facturas o pagarés es una forma simple, práctica y efectiva de disponer de líquido cuando es necesario. No requiere trámites complejos, el resultado es inmediato y resulta más económica que otros sistemas, como el crédito bancario o confirming.