Pymes y autónomos: protagonistas en la salida de la crisis

Pymes y autónomos están jugando un papel destacado en el crecimiento económico de España. Las pymes representan el 90 % del tejido empresarial español y son las principales fuentes de empleo. Por su parte, los trabajadores por cuenta propia siguen ganando peso y prácticamente 1 de cada 5 personas ocupadas es autónoma.

Antes de analizar las causas que explican su importancia en la economía, vamos a estudiar los 2 tipos de pymes y autónomos que están impulsando a España a salir de la crisis.

Los supervivientes

Se trata de pequeñas y medianas empresas y profesionales independientes que fueron capaces de resistir a la recesión. A pesar de las dificultades, brindaban productos y/o servicios de calidad capaces de mantener fiel a su clientela e, incluso, captar nuevos consumidores. Esto les dio cierta solvencia para capear el temporal y afrontar el futuro con perspectivas más ambiciosas.

Los que supieron reinventarse

Fundamentalmente son personas que perdieron su puesto de trabajo cuando empezaron a aparecer las complicaciones. Sin embargo, en lugar de desanimarse o esperar a que la situación mejorara, decidieron reinventarse y emprender. Es cierto que, al margen de sus conocimientos y experiencia, necesitaron invertir y arriesgar. De todos modos, este riesgo fue mínimo, dada la solidez de sus proyectos.

¿Por qué autónomos y pymes son tan importantes?

En primer lugar, su tamaño les da mayor flexibilidad para operar. Esto se traduce en una prestación de servicios más eficiente. La buena relación calidad-precio les permite convencer a sus clientes. El hecho de que trabajen por cuenta propia o formen parte de pymes no excluye que sean unos profesionales magníficos. Incluso, hay casos de personas que, por ganar en calidad de vida, abandonaron su trabajo en las grandes corporaciones y decidieron ser sus propios jefes.

En segundo lugar, la fiabilidad de sus proyectos. Una de las excusas utilizadas por quienes no se atreven a emprender es la dificultad de acceso a la financiación. Esta creencia no es cierta, ya que las pequeñas y medianas empresas con buenos cimientos y una trayectoria acreditada no tuvieron problemas para conseguir recursos económicos para crecer o, simplemente, mantenerse. Los emprendedores que verdaderamente tenían una idea con proyección tampoco se encontraron con muchos escollos para conseguir inversores. Era cuestión de presentar un proyecto viable teniendo en cuenta los factores del entorno.

En tercer lugar, la competencia del mercado. La flexibilidad y financiación han incrementado la competencia en distintos sectores, lo cual ha sido beneficioso para el conjunto de la economía española.

El reto

Una vez conocido el papel de las pymes en la economía, conviene preparar un proyecto que considere los aspectos anteriores. Además, contar con el apoyo de una compañía como Fideco facilitará la obtención de liquidez inmediata, mediante descuentos de pagarés y letras. De esta manera, hay más opciones de crecer o poner en marcha la idea de negocio.