Desinflación

¿Qué es la desinflación y cómo puede afectar a las empresas?

La desinflación es el fenómeno que se produce en una etapa económica donde la inflación se reduce. De tal manera que, en el momento en el que se da el suceso de la inflación y se incrementan los precios, se puede dar la situación en la cual dicho incremento de los precios se estabiliza y comienza su descenso. Es, en ese momento, cuando se origina la desinflación. Asimismo, la desinflación también hace referencia a la política económica aplicada por el Gobierno, en el momento en el que se desea que se reduzca la inflación, combinando la política fiscal y monetaria, se apunta a alcanzar una situación en que disminuya la misma. 

Sin embargo, dicha disminución no debe alcanzar el cero y ser negativa, dado que sucedería el proceso de deflación. A su vez, la deflación, que es el fenómeno contrario a la inflación, consiste en una caída continuada de los precios y, aunque pueda presentarse como algo positivo, la realidad es que este proceso acarrea efectos muy negativos y perjudiciales para la economía por diversos motivos. 

¿La desinflación afecta a las empresas? 

Anteriormente hemos hablado del significado de cada término, pero, en realidad, ¿un escenario de desinflación podría afectar a las empresas? Los efectos negativos que acarrearía en la economía, se encuentran principalmente que la deflación puede generar un círculo vicioso en la economía, dado que puede afectar a la inversión disminuyéndola y ocurre de forma similar con el gasto, reduciendo el mismo. Esto provocaría un menor crecimiento en la economía y, las empresas tendrían que tomar medidas drásticas, tanto a nivel interno, disminuyendo su margen de beneficios y con el consecuente efecto en el aumento en la tasa de desempleo, como a nivel externo, posponiendo pagos a proveedores y optando por recurrir a diferentes servicios como, por ejemplo, empresas de descuentos de pagarés que disponen de servicios  como el descuento de pagarés urgente, entre otros.  

Otro aspecto que afectaría al tejido empresarial sería la aprehensión a invertir en sus propios recursos, ya sea en equipos, plantas o recursos tecnológicos, dado que pueden sentir que el entorno económico no es favorable en ese momento.  

Por ello, la estrategia empresarial es muy relevante, dependiendo de la estructura de costes de una empresa y de los productos o servicios que ofrecen. Las empresas deben estar preparadas para adaptarse a un entorno de desinflación para mantener su situación económica, por ello, pueden seguir distintas estrategias como el control de costes, la diversificación de productos y mercados o la innovación 

Por lo tanto, en consonancia a lo mencionado anteriormente, la desinflación puede afectar y acarrear problemas a las empresas si no es gestionada correctamente.