banca ética

Qué es y cómo funciona la banca ética

La banca ética surgió a finales de los 60 a causa del descontento popular con la gestión del dinero por parte de los bancos tradicionales en aquella época, pues se descubrió que se había utilizado para fines poco éticos. Así pues, el economista Adriaan Deking, el profesor de Derecho Dieter Brüll, el especialista en organización Lex Bos y el banquero Rudolf Mees crearon un grupo de estudio para analizar cómo manejar el dinero de los clientes de manera consciente. Desde Fideco Inversiones, como líderes en descuentos de pagarés en España, os explicamos en qué consiste este tipo de banco.

Años más tarde, en 1980 se fundó la primera banca ética del mundo, Triodos Bank. Lo que diferencia a la banca ética de un banco tradicional es que la misión principal es el desarrollo de la sociedad y la preservación del medio ambiente con productos financieros sostenibles, así como el uso responsable y ético del dinero. Además, la política se basa en una transparencia total para informar a los clientes de cómo se está utilizando su dinero y en no conceder bonos o comisiones a los trabajadores.

Hoy en día, existen alrededor de 50 instituciones bancarias de este tipo, reunidas en la Alianza Global para la Banca con Valores. Tras la crisis financiera de 2008, muchas personas comenzaron a desconfiar de la banca tradicional y eso supuso un impulso para la banca ética, que ha aumentado su rentabilidad y sus adeptos desde ese momento.

De esta manera, un informe presentado por la fundación española Finanzas Éticas y la italiana Finanza Etica en el Parlamento Europeo el año pasado recoge que la rentabilidad de este tipo de bancos supera a los tradicionales. El informe refleja concretamente que desde el estallido de la crisis la banca ética tiene un 3,98% de rentabilidad frente al 1,23% del resto de bancos.

Pero la banca ética tiene sus inconvenientes. Este tipo de instituciones son más incómodas para el cliente y razonablemente más caros. Por ejemplo, los costes anuales de las tarjetas de crédito y débito son más elevados y se cobran mayores comisiones por los servicios que prestan.