Ventajas e inconvenientes de la banca digital

En el siglo XXI hemos entrado de lleno en la era de lo digital, donde si no tienes presencia en Internet es como si no existieses. Los servicios se han actualizado y con un ordenador podemos gestionar prácticamente nuestro día a día. Uno de los servicios más utilizados es el de la banca digital, que tiene muchas ventajas, pero todavía genera desconfianza a ciertos sectores de la población. Desde Fideco Inversiones, como especialistas en descuentos de pagarés en Madrid, os mostramos una serie de ventajas e inconvenientes de la banca digital.

La banca online ofrece una gran cantidad de ventajas al romper las barreras espacio-temporales y permitirnos realizar operaciones en cualquier momento del día y desde donde queramos. Solo necesitamos conexión a Internet. La banca tradicional exige nuestro desplazamiento a una oficina a determinadas horas del día, con la posibilidad de encontrar cola.

Así pues, una ventaja relacionada con lo anterior es que nos ahorramos una gran cantidad de tiempo, puesto que no tenemos que esperar a que nadie nos atienda, simplemente navegamos por nuestra cuenta y seleccionamos las acciones que necesitemos realizar.

No obstante, una posible desventaja es el desconocimiento que tenemos en muchas ocasiones en la materia con la que estamos tratando. De este modo, si no estamos formados o nadie nos lo ha explicado con anterioridad muchas veces tenemos la duda de si estamos realizando bien los pasos o no. Este hecho hace que muchas personas prefieran dirigirse a una oficina y asegurarse de que todo el proceso se hace de forma correcta.

Otra gran ventaja es que navegando por nuestra cuenta online lo tenemos todo al alcance de un solo click, mientras que cualquier consulta presencial necesita de mayores trámites y papeleo que podemos ahorrarnos si lo hacemos de forma digital. Además, aunque la legislación ha variado, normalmente las transferencias bancarias suelen tener poca o ninguna comisión.

A pesar de estas grandes ventajas, hay gente que todavía se resiste a usar este servicio o lo usa bien poco. Las personas mayores, que piensan que la tecnología les queda grande, suelen desentenderse de este servicio digital. Sin embargo, incluso personas más jóvenes prefieren el método tradicional porque prefieren tener contacto directo con un trabajador porque se sienten más respaldados con su dinero y en sus operaciones. Muchos, además, temen a la ciberdelincuencia, aunque la banca online es cada día más segura e incorpora nuevos métodos de encriptación de datos.