Diferencias entre hipoteca fija y variable

A la hora de solicitar una hipoteca disponemos de dos opciones: la hipoteca fija y la hipoteca variable. Antes de solicitar una u otra tenemos que conocer bien las diferencias que existen entre ambas y las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas.

Desde Fideco Inversiones, como líderes en descuentos de pagaré os recomendamos fijaros en tres conceptos clave a la hora de tomar una decisión.

Tipo de interés

En las hipotecas a tipo fijo, el tipo de interés va a permanecer invariable a lo largo del préstamo hipotecario. De esta manera, como clientes sabemos en todo momento lo que vamos a pagar sin ningún tipo de sorpresa.

Las hipotecas a tipo variable están compuestas por un diferencial fijo más un índice de referencia, que normalmente es el Euribor. ¿Qué supone esto? Que nuestra cuota mensual va a variar en función del índice de referencia.

Plazo y cuota

Las entidades financieras suelen conceder las hipotecas a tipo fijo con un plazo de devolución menor que las hipotecas a tipo variable.

Como en una hipoteca fija el plazo de devolución es menor y se establece un tipo de interés invariable hay menos opciones de pagar una cuota reducida. Sin embargo, como en la hipoteca variable el plazo de devolución es menor y el tipo de interés varía con el Euribor, lo normal es que nos beneficiemos de una cuota menor al principio. Después, todo dependerá de cómo varíe el índice de referencia.

La media del Euribor en octubre es de -0,304%, de manera que parece un buen momento para solicitar una hipoteca variable. No obstante, hay que tener en cuenta que desde el mes de agosto está en aumento.

Así pues, para tomar nuestra decisión tendremos que valorar bien si preferimos pagar una cuota más elevada pero fija durante todo el préstamo o si preferimos pagar una cuota menor al inicio y arriesgarnos a que suba en el futuro.